El Proyecto 365pay del Banco Central de El Salvador: Impulsando la Inclusión Financiera mediante Tecnologías Digitales
El Banco Central de Reserva de El Salvador (BCR) ha anunciado avances significativos en el desarrollo del proyecto 365pay, una iniciativa diseñada para extender los servicios financieros a un segmento amplio de la población no bancarizada, que representa aproximadamente el 72% de los habitantes del país. Esta plataforma busca facilitar transacciones electrónicas accesibles, seguras y disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana, alineándose con los esfuerzos nacionales por promover la digitalización económica. En un contexto donde la adopción de tecnologías como el blockchain y la inteligencia artificial (IA) juega un rol crucial en la modernización de los sistemas financieros, el proyecto 365pay representa un paso estratégico hacia la inclusión financiera inclusiva y resiliente.
La no bancarización en El Salvador no es un fenómeno aislado, sino un desafío estructural que limita el acceso a herramientas esenciales como transferencias de dinero, pagos de facturas y ahorros digitales. Según datos del BCR y organismos internacionales como el Banco Mundial, esta brecha afecta desproporcionadamente a comunidades rurales y de bajos ingresos, exacerbando desigualdades económicas. El proyecto 365pay aborda esta problemática mediante una infraestructura técnica que integra protocolos de pago en tiempo real, estándares de interoperabilidad y medidas de ciberseguridad avanzadas, permitiendo que usuarios sin cuentas bancarias tradicionales participen en la economía digital.
Fundamentos Técnicos del Proyecto 365pay
En su núcleo, 365pay se basa en un sistema de pagos instantáneos que opera bajo el modelo de “disponibilidad total”, es decir, sin interrupciones por horarios bancarios o feriados. Técnicamente, esto implica la implementación de una red de liquidación bruta en tiempo real (RTGS, por sus siglas en inglés), adaptada a entornos de bajo ancho de banda y alta accesibilidad. El BCR ha colaborado con proveedores tecnológicos para desplegar APIs (Application Programming Interfaces) que permiten la integración con aplicaciones móviles y wallets digitales, facilitando transacciones peer-to-peer (P2P) con límites iniciales bajos para mitigar riesgos.
Uno de los pilares técnicos es la adopción de estándares internacionales como ISO 20022, un protocolo de mensajería financiera que asegura la estandarización de datos en transacciones electrónicas. Este estándar no solo optimiza el intercambio de información entre instituciones financieras, sino que también incorpora campos para metadatos de seguridad, como firmas digitales y timestamps criptográficos. En el contexto salvadoreño, donde el bitcoin ha sido adoptado como moneda de curso legal desde 2021, 365pay podría interoperar con la red blockchain de Bitcoin mediante puentes o wrappers, permitiendo conversiones fluidas entre fiat y criptoactivos sin fricciones técnicas.
La arquitectura del sistema se diseña en capas: una capa de acceso frontal para usuarios finales, una capa intermedia de procesamiento transaccional y una capa backend de liquidación y cumplimiento normativo. La capa frontal utiliza tecnologías como USSD (Unstructured Supplementary Service Data) para dispositivos básicos, complementada con SDK (Software Development Kits) para apps nativas en Android e iOS. Esto asegura que el 72% no bancarizado, que a menudo depende de teléfonos feature phones, pueda acceder al servicio sin necesidad de smartphones avanzados.
Implicaciones en Ciberseguridad y Protección de Datos
La expansión de servicios financieros digitales en entornos de alta no bancarización introduce vectores de riesgo significativos, particularmente en ciberseguridad. El proyecto 365pay incorpora protocolos de autenticación multifactor (MFA) basados en biometría y tokens de un solo uso (OTP), alineados con las recomendaciones del NIST (National Institute of Standards and Technology) para sistemas de pago. Dado el contexto regional de amenazas cibernéticas, como phishing y ataques de intermediario (man-in-the-middle), el BCR ha priorizado la encriptación end-to-end utilizando algoritmos AES-256 y TLS 1.3 para todas las comunicaciones.
En términos de gestión de riesgos, 365pay implementa un marco de detección de anomalías impulsado por inteligencia artificial. Modelos de machine learning, como redes neuronales recurrentes (RNN) y algoritmos de clustering, analizan patrones transaccionales en tiempo real para identificar fraudes potenciales. Por ejemplo, un pico inusual en transferencias desde una cuenta nueva podría activar alertas automáticas, reduciendo el tiempo de respuesta de horas a segundos. Esta integración de IA no solo eleva la resiliencia del sistema, sino que también cumple con regulaciones como la Ley de Protección de Datos Personales de El Salvador, que exige anonimización de datos sensibles y auditorías periódicas.
Adicionalmente, el proyecto considera amenazas específicas a la inclusión financiera, como el robo de identidad en comunidades vulnerables. Para mitigar esto, se despliegan sistemas de verificación basada en conocimiento (KBA) combinados con geolocalización vía GPS, asegurando que las transacciones se originen en ubicaciones plausibles. La colaboración con entidades como la Superintendencia del Sistema Financiero (SSF) garantiza que 365pay adhiera a estándares de ciberhigiene, incluyendo pruebas de penetración regulares y simulacros de incidentes cibernéticos.
Integración con Blockchain y Tecnologías Emergentes
El Salvador, pionero en la adopción de bitcoin, posiciona a 365pay como un puente entre finanzas tradicionales y descentralizadas. La plataforma podría leverage la blockchain de Bitcoin para registrar transacciones inmutables, utilizando sidechains como Liquid Network para escalabilidad y privacidad. Esto permite liquidaciones off-chain rápidas, con asentamientos on-chain solo para valores altos, reduciendo costos y latencia. Técnicamente, smart contracts en Ethereum o similares podrían automatizar reglas de negocio, como límites diarios de transacción o disputas automáticas.
En el ámbito de la IA, 365pay explora aplicaciones predictivas para optimizar la inclusión. Algoritmos de aprendizaje profundo analizan datos demográficos y comportamentales para personalizar ofertas financieras, como microcréditos basados en historiales transaccionales alternativos (por ejemplo, pagos de servicios móviles). Esto contrasta con modelos crediticios tradicionales que excluyen a la población no bancarizada por falta de historial formal. Además, la integración de IA generativa podría asistir en la educación financiera, ofreciendo chatbots en español que explican conceptos complejos de manera accesible.
Desde la perspectiva de la interoperabilidad, 365pay se alinea con iniciativas regionales como el Sistema de Pago Regional (SPR) de Centroamérica, facilitando remesas transfronterizas. Esto involucra protocolos como SEPA (Single Euro Payments Area) adaptados, con énfasis en la trazabilidad blockchain para combatir el lavado de dinero, cumpliendo con las directrices del GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional).
Beneficios Operativos y Económicos
Operativamente, 365pay promete una reducción en los costos de transacción para el BCR y las instituciones participantes. Al digitalizar el 72% no bancarizado, se estima una inyección de eficiencia en la economía, con un aumento proyectado del PIB del 2-3% según estudios del FMI (Fondo Monetario Internacional). Los beneficios incluyen mayor velocidad en liquidaciones, con tiempos de procesamiento inferiores a 10 segundos, y una disminución en el uso de efectivo, que actualmente representa el 80% de las transacciones en El Salvador.
Para las empresas, la plataforma ofrece APIs abiertas para integración con sistemas ERP (Enterprise Resource Planning), permitiendo pagos automáticos a proveedores. En el sector agrícola, predominante en áreas rurales, 365pay podría habilitar cadenas de suministro digitales, donde agricultores reciben pagos directos por cosechas vía wallets móviles, reduciendo intermediarios y pérdidas por demoras.
Económicamente, la inclusión del 72% no bancarizado fomenta el emprendimiento. Mujeres y jóvenes, grupos subrepresentados en el sistema financiero, ganan acceso a herramientas como savings automáticos basados en IA, que redirigen microtransacciones a cuentas de alto rendimiento. Esto alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU, particularmente el ODS 8 sobre trabajo decente y crecimiento económico.
Riesgos y Desafíos Técnicos
A pesar de sus ventajas, 365pay enfrenta riesgos inherentes a la digitalización en entornos emergentes. La conectividad limitada en zonas rurales, con cobertura móvil inferior al 70% en algunas regiones, podría limitar la adopción. El BCR mitiga esto mediante partnerships con operadores como Tigo y Claro, desplegando redes edge computing para procesamiento local y reducción de latencia.
En ciberseguridad, el aumento en el volumen de transacciones eleva la superficie de ataque. Amenazas como DDoS (Distributed Denial of Service) podrían disruptir el servicio, por lo que se implementan firewalls de nueva generación (NGFW) y sistemas de mitigación basados en IA. Regulatorialmente, el proyecto debe navegar marcos como la Ley Monetaria y Financiera, asegurando compliance con KYC (Know Your Customer) y AML (Anti-Money Laundering) sin comprometer la accesibilidad.
Otro desafío es la brecha digital en alfabetización tecnológica. Programas de capacitación, impulsados por IA adaptativa, son esenciales para educar usuarios en prácticas seguras, como el reconocimiento de phishing. Finalmente, la dependencia de proveedores externos introduce riesgos de cadena de suministro, requiriendo auditorías third-party bajo estándares como ISO 27001.
Análisis de Implementación y Casos Comparativos
La implementación de 365pay se divide en fases: piloto en 2024 con 100.000 usuarios, escalado nacional en 2025 y expansión regional post-2026. Esta aproximación iterativa permite refinamientos basados en datos reales, utilizando analytics de big data para optimizar rendimiento. Comparado con sistemas similares, como Pix en Brasil, que bancarizó al 50% en dos años, 365pay podría replicar éxitos mediante lecciones aprendidas en escalabilidad y seguridad.
En India, el Unified Payments Interface (UPI) demuestra cómo APIs interoperables impulsan inclusión; 365pay adopta un modelo similar, con énfasis en blockchain para trazabilidad. En África, M-Pesa de Kenia ilustra el impacto de USSD en no bancarizados, un enfoque que 365pay replica con mejoras en IA para personalización.
Técnicamente, la medición de éxito involucra KPIs como tasa de adopción (objetivo: 30% en año uno), tiempo de transacción media y tasa de fraudes (meta: <0.1%). Herramientas como dashboards en tiempo real, powered by BI (Business Intelligence) tools como Tableau, facilitan monitoreo continuo.
Perspectivas Futuras y Recomendaciones
En el horizonte, 365pay podría evolucionar hacia un ecosistema DeFi (Decentralized Finance) híbrido, integrando stablecoins respaldadas por el BCR para estabilidad. La IA avanzará en predictive policing financiero, anticipando crisis económicas mediante análisis de sentiment en transacciones. Recomendaciones incluyen fortalecer alianzas público-privadas para infraestructura 5G y capacitar reguladores en blockchain forensics.
Finalmente, el éxito de 365pay dependerá de un equilibrio entre innovación técnica y equidad social, posicionando a El Salvador como líder en finanzas digitales en América Latina. Para más información, visita la fuente original.

