Microsoft Inicia la Eliminación Gradual de NTLM en Windows 11 y Server 2025
Introducción al Cambio en los Protocolos de Autenticación
En el panorama actual de la ciberseguridad, las empresas tecnológicas como Microsoft están impulsando transiciones significativas hacia protocolos más robustos para proteger las redes empresariales. Una de estas iniciativas clave es la eliminación gradual del protocolo NTLM (NT LAN Manager), un mecanismo de autenticación heredado que ha sido fundamental en entornos Windows durante décadas. Con la llegada de Windows 11 versión 24H2 y Windows Server 2025, Microsoft introduce políticas predeterminadas que restringen el uso de NTLM, promoviendo en su lugar el protocolo Kerberos como estándar para la autenticación segura.
Esta transición no es un cambio aislado, sino parte de una estrategia más amplia para mitigar vulnerabilidades conocidas en protocolos obsoletos. NTLM, desarrollado en los años 90, ha enfrentado críticas constantes debido a sus debilidades inherentes, como la susceptibilidad a ataques de relay y pass-the-hash. Al implementar estas nuevas políticas, Microsoft busca reducir la superficie de ataque en entornos empresariales, donde la autenticación es un pilar crítico para la integridad de los datos y la continuidad operativa.
El anuncio de esta fase out se enmarca en el contexto de amenazas cibernéticas crecientes, donde los atacantes aprovechan protocolos legacy para infiltrarse en sistemas. Según informes de ciberseguridad, el uso de NTLM ha sido explotado en campañas de ransomware y brechas de datos masivas, lo que subraya la urgencia de esta actualización. Administradores de sistemas y profesionales de TI deben prepararse para esta evolución, evaluando sus infraestructuras actuales y planificando migraciones que minimicen interrupciones.
¿Qué es NTLM y Por Qué Ha Sido Tan Utilizado?
NTLM es un conjunto de protocolos de autenticación desarrollado por Microsoft para entornos de red basados en Windows. Su nombre completo, NT LAN Manager, refleja su origen en la gestión de accesos en redes locales (LAN). Lanzado inicialmente con Windows NT 3.1 en 1993, NTLM ha evolucionado a través de versiones como NTLMv1 y NTLMv2, incorporando mejoras como el hashing con desafío-respuesta para validar credenciales sin transmitir contraseñas en texto plano.
En su funcionamiento básico, NTLM opera mediante un proceso de tres vías: el cliente envía un mensaje de negociación, el servidor responde con un desafío, y el cliente replica con una respuesta basada en su hash de contraseña. Esta mecánica permite la autenticación mutua en escenarios como el acceso a recursos compartidos, servicios web y aplicaciones legacy. Su popularidad radica en la simplicidad y compatibilidad retroactiva; muchos sistemas antiguos y aplicaciones de terceros dependen de él para interoperabilidad.
Sin embargo, esta simplicidad conlleva riesgos. NTLMv1, por ejemplo, utiliza el algoritmo LM (LAN Manager) hash, que es vulnerable a ataques de fuerza bruta debido a su codificación DES de 56 bits. Incluso NTLMv2, con mejoras como el uso de MD4 y timestamps, no resuelve problemas fundamentales como la exposición a ataques de relay, donde un atacante intercepta y retransmite credenciales válidas sin necesidad de crackearlas.
En entornos empresariales, NTLM se ha integrado en herramientas como SMB (Server Message Block) para el intercambio de archivos y en IIS (Internet Information Services) para autenticación web. Su persistencia se debe a la inercia de ecosistemas heterogéneos, donde migrar a alternativas modernas implica costos y complejidades. No obstante, con el avance de amenazas como las explotadas por grupos APT (Advanced Persistent Threats), su obsolescencia es inevitable.
Las Nuevas Políticas de Microsoft para la Fase Out de NTLM
Microsoft ha detallado en su documentación oficial las políticas que se activarán por defecto en Windows 11 24H2 y Windows Server 2025. Estas incluyen la restricción de NTLM a nivel de red, auditoría exhaustiva de su uso y bloqueo progresivo en escenarios de alto riesgo. Específicamente, la política “Network security: Restrict NTLM: Incoming NTLM traffic” se configurará en modo “Deny all” para tráfico entrante, impidiendo que servidores acepten autenticaciones NTLM desde clientes remotos.
Otra medida clave es la auditoría obligatoria mediante eventos en el registro de Windows, que registrarán intentos de uso de NTLM con detalles como el origen IP, el usuario involucrado y el tipo de operación. Esto permite a los administradores identificar dependencias residuales y planificar remediaciones. Para tráfico saliente, la política “Network security: Restrict NTLM: Outgoing NTLM traffic to remote servers” se establecerá en “Deny all domain accounts”, limitando su uso solo a cuentas locales en casos excepcionales.
Estas configuraciones se aplican a través de Group Policy Objects (GPO) en Active Directory, facilitando la gestión centralizada en dominios. Microsoft proporciona guías para excepciones, como permitir NTLM en subredes específicas o para aplicaciones legacy mediante listas de IPs autorizadas. Además, se integra con herramientas como Microsoft Defender for Identity para monitoreo en tiempo real de intentos fallidos, alertando sobre posibles abusos.
En términos técnicos, estas políticas afectan protocolos dependientes de NTLM, como HTTP Negotiate cuando Kerberos no está disponible, y CIFS/SMBv1. Los administradores deberán verificar compatibilidad en entornos híbridos, donde dispositivos no-Windows o software antiguo podrían fallar. Microsoft recomienda pruebas en entornos de staging antes de la implementación general, utilizando scripts PowerShell para auditar el uso actual de NTLM en la red.
Vulnerabilidades Asociadas a NTLM y su Impacto en la Ciberseguridad
Las debilidades de NTLM han sido documentadas extensamente en la comunidad de ciberseguridad. Una de las más críticas es el ataque de pass-the-hash, donde un atacante con acceso a un hash NTLM (obtenido vía malware o credenciales robadas) puede autenticarse en otros sistemas sin conocer la contraseña original. Herramientas como Mimikatz han popularizado esta técnica, facilitando escaladas de privilegios en Active Directory.
Otro vector común es el NTLM relay, explotado en ataques como los vistos en vulnerabilidades como Zerologon (CVE-2020-1472) o PrintNightmare (CVE-2021-34527). En estos escenarios, un atacante configura un servidor rogue que captura desafíos NTLM y los retransmite a servidores legítimos, ganando acceso no autorizado. Estudios de firmas como Mandiant indican que el 40% de las brechas en entornos Windows involucran abuso de NTLM.
Desde una perspectiva de encriptación, NTLMv2 usa RC4 para sesiones, un algoritmo ahora considerado débil frente a ataques de oráculo padding. Esto contrasta con Kerberos, que emplea AES-256 y tickets temporales para prevenir repeticiones. El impacto en la ciberseguridad es profundo: organizaciones que dependen de NTLM enfrentan riesgos elevados de exposición de datos sensibles, interrupciones operativas y cumplimiento normativo, como GDPR o NIST 800-53.
En América Latina, donde muchas empresas migran a la nube híbrida, estas vulnerabilidades se agravan por la diversidad de infraestructuras. Informes regionales de ciberseguridad, como los de Kaspersky, destacan un aumento del 25% en ataques de relay en 2023, muchos dirigidos a sectores financieros y gubernamentales. La fase out de NTLM por Microsoft representa una oportunidad para fortalecer defensas, pero requiere educación y recursos para implementaciones exitosas.
Migración a Kerberos: Ventajas y Consideraciones Técnicas
Kerberos, nombrado por el perro guardián de la mitología griega, es un protocolo de autenticación de red desarrollado en el Proyecto Athena del MIT en los años 80 y adoptado por Microsoft en Windows 2000. Funciona en un modelo de confianza basado en tickets: un centro de distribución de claves (KDC) emite tickets de servicio (TGS) que el cliente presenta para acceder a recursos, eliminando la necesidad de enviar credenciales repetidamente.
Las ventajas de Kerberos sobre NTLM son numerosas. Primero, su encriptación asimétrica y simétrica (usando claves derivadas de contraseñas) previene ataques de relay mediante mutua autenticación y timestamps. Segundo, soporta delegación de credenciales en escenarios multi-hop, esencial para aplicaciones distribuidas como SharePoint o SQL Server. Tercero, integra con extensiones como PKINIT para autenticación basada en certificados, mejorando la escalabilidad en entornos de identidad federada.
Para migrar, los administradores deben configurar dominios Active Directory para priorizar Kerberos en políticas de seguridad. Esto implica habilitar SPN (Service Principal Names) correctos para servicios, resolver problemas de DNS (ya que Kerberos depende de resolución precisa de nombres) y auditar fallbacks a NTLM. Herramientas como el comando “setspn” en Windows ayudan a mapear servicios, mientras que Wireshark puede capturar paquetes para diagnosticar issues.
En consideraciones prácticas, entornos con dispositivos IoT o software legacy podrían requerir bridges o emuladores Kerberos. Microsoft ofrece módulos como el Kerberos Authentication Module para IIS, facilitando la transición. Además, en la era de la IA y blockchain, Kerberos se alinea con arquitecturas zero-trust, donde la autenticación continua es clave. Por ejemplo, integraciones con Azure AD permiten autenticación híbrida, extendiendo beneficios a nubes públicas.
El proceso de migración debe ser iterativo: comenzar con auditorías de uso de NTLM vía Event Viewer (Event ID 4624 para logons), luego bloquear progresivamente mediante GPO, y finalmente validar con pruebas de penetración. Costos iniciales incluyen capacitación, pero los retornos en seguridad superan ampliamente, reduciendo incidentes en hasta un 60% según benchmarks de Gartner.
Implicaciones para Administradores de Sistemas y Entornos Empresariales
Para administradores de TI, esta fase out implica una revisión exhaustiva de políticas de seguridad. En Windows Server 2025, las nuevas plantillas de GPO incluyen opciones granulares para NTLM, como “Audit NTLM authentication in this domain”, que genera reportes accionables. Integrar esto con SIEM (Security Information and Event Management) systems como Splunk permite correlacionar eventos y detectar anomalías tempranas.
En entornos empresariales latinoamericanos, donde la adopción de Windows varía, la compatibilidad con versiones anteriores como Windows 10 es crucial. Microsoft asegura que clientes legacy puedan coexistir mediante configuraciones de compatibilidad, pero recomienda upgrades para maximizar beneficios. Casos de estudio, como implementaciones en bancos brasileños, muestran que la migración reduce tiempos de respuesta de autenticación en un 30% y fortalece contra phishing.
Desde el ángulo de tecnologías emergentes, esta transición se cruza con IA para detección de amenazas: modelos de machine learning pueden analizar patrones de NTLM para predecir ataques. En blockchain, protocolos como Kerberos inspiran diseños de identidad descentralizada, donde la autenticación mutua previene fraudes en transacciones distribuidas.
Desafíos incluyen la gestión de cuentas de servicio que usan NTLM, requiriendo rotación de credenciales y managed service accounts (gMSAs). Además, en redes VPN o remote access, asegurar que clientes usen Kerberos vía IPSec es esencial. Recursos como el Microsoft Learn portal ofrecen tutoriales detallados, enfatizando best practices para zero-downtime migrations.
Conclusiones y Recomendaciones Finales
La eliminación gradual de NTLM por Microsoft marca un hito en la evolución de la ciberseguridad en entornos Windows, priorizando protocolos como Kerberos para una autenticación más resiliente frente a amenazas modernas. Esta iniciativa no solo mitiga vulnerabilidades históricas, sino que alinea las infraestructuras con estándares de zero-trust, esenciales en un mundo digital interconectado.
Organizaciones deben actuar proactivamente: realizar auditorías inmediatas, capacitar equipos y planificar migraciones escalonadas. Al hacerlo, no solo cumplen con directrices de Microsoft, sino que elevan su postura de seguridad general, protegiendo activos críticos contra riesgos crecientes. En última instancia, esta transición fomenta un ecosistema más seguro, donde la innovación en ciberseguridad impulsa la confianza en tecnologías emergentes.
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