Nuevo Límite de Velocidad en Autovías y Autopistas: Reformas al Código de Circulación en 2026
Contexto de la Propuesta de la DGT
La Dirección General de Tráfico (DGT) en España ha anunciado una modificación significativa en el Código de Circulación, con el objetivo de reducir la velocidad máxima permitida en autovías y autopistas a 100 kilómetros por hora a partir de 2026. Esta medida responde a un análisis exhaustivo de datos de siniestralidad vial y proyecciones ambientales, buscando minimizar los riesgos de accidentes y las emisiones de gases contaminantes. La implementación gradual de esta norma busca equilibrar la fluidez del tráfico con la seguridad integral de los usuarios de las vías.
Históricamente, los límites de velocidad en estas infraestructuras se establecieron en 120 kilómetros por hora, pero evidencias recientes indican que velocidades superiores incrementan exponencialmente la severidad de los colisiones. Según informes de la DGT, el exceso de velocidad contribuye al 30% de los siniestros mortales en carreteras de alta capacidad, lo que justifica esta reducción técnica para optimizar la dinámica del tráfico.
Aspectos Técnicos de la Implementación
La nueva normativa requerirá actualizaciones en los sistemas de señalización vial, incluyendo la colocación de carteles electrónicos variables y la calibración de radares de control de velocidad. Estos dispositivos incorporarán algoritmos de detección en tiempo real para monitorear el cumplimiento, integrándose con redes de gestión de tráfico inteligentes que utilizan sensores IoT para recopilar datos de flujo vehicular y condiciones meteorológicas.
- Señalización estandarizada: Todos los tramos de autovías y autopistas serán equipados con señales fijas de 100 km/h, complementadas por sistemas luminosos que ajusten alertas en zonas de alta densidad.
- Controles automatizados: Los radares fijos y móviles se reprogramarán para multar excedentes a partir de 101 km/h, con tolerancias técnicas de 5 km/h para compensar variaciones instrumentales.
- Integración con vehículos conectados: Se promoverá la adopción de tecnologías ADAS (Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor) que limiten automáticamente la velocidad en estos tramos, alineándose con directivas europeas de movilidad sostenible.
Desde una perspectiva técnica, esta reforma impactará en el diseño de infraestructuras, exigiendo revisiones en los carriles de emergencia y las barreras de contención para adaptarse a dinámicas de tráfico a menor velocidad, reduciendo así el desgaste en el pavimento y extendiendo la vida útil de las vías.
Beneficios en Seguridad y Medio Ambiente
La reducción a 100 km/h se basa en estudios biomecánicos que demuestran una disminución del 40% en la letalidad de impactos frontales, gracias a la menor energía cinética involucrada. Además, el consumo de combustible se optimizará, con proyecciones de una caída del 15% en las emisiones de CO2 en rutas de larga distancia, contribuyendo a los objetivos de la Unión Europea en materia de descarbonización del transporte.
En términos de modelado predictivo, simulaciones computacionales de la DGT indican que esta medida podría prevenir hasta 200 fallecidos anuales en autopistas, al tiempo que mejora la eficiencia logística al estabilizar los tiempos de viaje y reducir congestiones derivadas de incidentes.
Consideraciones Finales sobre la Transición
La entrada en vigor en 2026 permitirá un período de adaptación, con campañas de sensibilización y actualizaciones en los exámenes de conducción para enfatizar la nueva norma. Esta reforma representa un avance técnico hacia un sistema vial más resiliente, priorizando la prevención de riesgos sobre la mera eficiencia operativa, y alineándose con estándares globales de movilidad segura.
Para más información visita la Fuente original.

